La ilusión de la propiedad digital
Cuando los jugadores pulsan "Comprar" en Steam, PlayStation Store, Xbox o Nintendo eShop, a menudo asumen que están adquiriendo una propiedad personal equiparable a un disco físico, un cartucho o un libro impreso. A lo largo de los años, una biblioteca de juegos puede acumular cientos o miles de títulos, representando una inversión económica sustancial y un profundo apego personal. Sin embargo, cuando los usuarios se plantean qué ocurrirá con sus colecciones tras su fallecimiento, se topan con una realidad jurídica inflexible: los videojuegos digitales adquiridos en plataformas modernas no constituyen bienes personales que puedan transmitirse mediante testamento.
En los modelos comerciales contemporáneos, la transacción no transmite la titularidad de una copia del software, sino que otorga una licencia de acceso personal, limitada, revocable y no exclusiva vinculada a una cuenta de usuario específica. Bajo los contratos de servicio y las leyes de propiedad intelectual vigentes, esta licencia tiene carácter estrictamente intransferible y expira con la vida del titular original.
Realidad jurídica: la ley AB 2426 de California y las licencias digitales
La desconexión entre la percepción del consumidor y el marco contractual de las tiendas digitales cobró relevancia jurídica formal con la aprobación del proyecto de ley AB 2426 de California (AB 2426), incorporado al Código de Negocios y Profesiones de dicho estado. La iniciativa legal surgió a raíz de reiterados incidentes en los que editores retiraron videojuegos o revocaron derechos de acceso digital de los catálogos, privando a los usuarios de títulos que creían haber comprado definitivamente.
La ley AB 2426 prohíbe que las tiendas digitales utilicen términos como "comprar" o "adquirir" sin aclaraciones en las interfaces de venta, a menos que proporcionen una copia permanente y autónoma que funcione sin conexión a internet ni comprobaciones de servidores remotos. En caso contrario, las plataformas están obligadas a informar de manera visible y clara que el usuario solo obtiene una licencia revocable de acceso a los contenidos.
En cumplimiento directo de esta exigencia legal, las principales plataformas han modificado sus pasarelas de pago. En el carrito de compra de Steam, Valve ahora incluye un aviso explícito antes de procesar el pago: "La compra de un producto digital otorga una licencia para el producto en Steam". Esta cláusula define la realidad operativa de los ecosistemas actuales de PC y consolas: los consumidores abonan el acceso continuado a un servicio, no un derecho patrimonial permanente.
Políticas de plataformas ante el fallecimiento y la herencia de cuentas
Los acuerdos de usuario de las grandes tiendas de videojuegos incorporan disposiciones estrictas contra la cesión de cuentas y contenidos, excluyendo cualquier tipo de transmisión hereditaria.
Acuerdo de Suscriptor de Steam (SSA)
En la sección 1.C del Acuerdo de Suscriptor de Steam, Valve estipula que las cuentas de usuario son estrictamente personales. El acuerdo prohíbe de forma tajante vender, cobrar a terceros o transferir la cuenta o sus suscripciones asociadas.
Cuando familiares o albaceas presentan autos judiciales de testamentaría o certificados de defunción al soporte técnico de Steam solicitando la titularidad de una cuenta o la fusión de bibliotecas, Valve deniega sistemáticamente la petición. El equipo de soporte técnico reitera de manera invariable que las cuentas y licencias de Steam son intransferibles. A diferencia de ecosistemas de sistemas operativos comerciales como Apple (Contacto para legado) o Google (Administrador de cuentas inactivas), Valve no ofrece ningún canal legal para la sucesión de cuentas.
PlayStation Network y consolas de sobremesa
Sony Interactive Entertainment aplica restricciones idénticas en los Términos de Servicio de PlayStation Network (cláusulas 3 y 10). Las cuentas y los derechos sobre contenidos digitales constituyen licencias personales no transferibles concedidas en exclusiva al titular registrado. Sony se reserva el derecho de cancelar o suspender cuentas si detecta datos falsos o uso por terceros no autorizados. Cuando los familiares notifican formalmente a Sony el fallecimiento del titular, el resultado habitual no es el traspaso de la biblioteca, sino la clausura definitiva y el bloqueo de seguridad de la cuenta.
Las plataformas de Microsoft (Xbox) y Nintendo operan bajo premisas análogas de intransferibilidad, blindando sus ecosistemas cerrados ante cualquier intento de traspaso post mortem.
GOG y la excepción de los instaladores sin DRM
GOG (plataforma perteneciente a CD Projekt) también define el acceso a sus juegos como una licencia en sus términos de uso. Sin embargo, cuenta con una ventaja estructural determinante: ofrece instaladores independientes y libres de gestión de derechos digitales (DRM-free) para la totalidad de su catálogo. Al carecer de protecciones anticopia y de requisitos de conexión obligatoria al cliente de la tienda, cualquier instalador descargado en un almacenamiento local funciona indefinidamente de manera autónoma. Si el titular fallece, los archivos almacenados localmente pueden ser ejecutados por sus familiares sin necesidad de autorizaciones remotas ni trámites ante el servicio de soporte.
Dilemas prácticos: el error de contactar al soporte frente a la custodia de claves
Para las familias de jugadores fallecidos, conocer los procedimientos operativos reales de las plataformas resulta crucial para no perder el acceso a los videojuegos acumulados.
Por qué acudir al soporte oficial es contraproducente
El error más común de los familiares consiste en remitir certificados de defunción al servicio de soporte de Steam o Sony solicitando la herencia de los juegos. El personal de atención al cliente está obligado por contrato a velar por la seguridad y prevenir el fraude; al recibir confirmación oficial del deceso, su protocolo estándar consiste en congelar o eliminar la cuenta inmediatamente. Una vez que una cuenta queda bloqueada formalmente por defunción, resulta inviable revertir el proceso.
Gestores de contraseñas y accesos de emergencia
Ante la ausencia de mecanismos sucesorios oficiales, la única vía pragmática que emplean las familias para mantener el acceso a una biblioteca digital es la custodia planificada de credenciales. 365Finds recomienda abordar las bibliotecas digitales como servicios personales de suscripción y ocio en lugar de bienes hereditarios, priorizando instaladores sin DRM para juegos de conservación a largo plazo y configurando accesos de emergencia en gestores de contraseñas en lugar de solicitar transferencias testamentarias al soporte de las plataformas.
Mediante funciones de acceso de emergencia en herramientas de gestión de claves (como Bitwarden o 1Password), los herederos pueden acceder a las credenciales maestras y a las copias de seguridad de la autenticación de dos factores (2FA) para seguir ejecutando los juegos en los dispositivos del hogar. No obstante, conviene tener presentes los siguientes riesgos operativos:
- Pérdida de factores de autenticación secundarios: Si la línea telefónica o el correo electrónico corporativo del titular se dan de baja, las peticiones periódicas de seguridad de la plataforma bloquearán el acceso.
- Caducidad de medios de pago: Es imprescindible desvincular tarjetas de crédito de personas fallecidas y recurrir a tarjetas prepago o códigos de saldo para evitar bloqueos por discrepancias en la facturación.
- Límites de uso simultáneo: Funciones como Grupos Familiares de Steam o Compartición de Consola en PS5 facilitan el acceso secundario, pero requieren validaciones periódicas en los dispositivos autorizados.
Pautas recomendadas para la conservación digital
Para proteger el acceso a los videojuegos a lo largo del tiempo, resulta aconsejable implementar las siguientes prácticas:
- Evaluar la dependencia de DRM: Diferenciar claramente los juegos sujetos a clientes con conexión obligatoria (Steam, EA App, Ubisoft Connect) de aquellos totalmente independientes (GOG, itch.io).
- Archivar instaladores sin conexión: Adquirir en tiendas sin DRM los títulos prioritarios para conservación y salvaguardar sus instaladores y parches en unidades de almacenamiento externas independientes.
- Configurar la sucesión de credenciales: Almacenar contraseñas principales, códigos de recuperación y cuentas de correo vinculadas en un gestor con acceso de emergencia habilitado para familiares directos.
- Desvincular identificadores temporales: Emplear aplicaciones de autenticación estándar (TOTP) y correos personales permanentes en lugar de números SMS sujetos a planes móviles que puedan darse de baja.